Entrevista a Vuelo 505

Los riojanos emprendieron el pasado viernes 10 de marzo un nuevo viaje de la mano de Nada es tan urgente, su tercer trabajo de estudio

 

 

Los riojanos Vuelo 505 emprendieron el pasado viernes 10 de marzo un nuevo viaje de la mano de Nada es tan urgente, su tercer trabajo de estudio. Sobre ello tuvimos la oportunidad de charlar con Rubén y David, vocalista y guitarrista de la banda.

Lo primero de todo: enhorabuena por el nuevo disco. Ya está disponible en formato físico, en plataformas digitales, a quienes hicieron la preventa ya les ha llegado a casa… ¡Y llega después de cinco largos años!

David: Sí, han pasado cinco años desde No hay historias de fracaso, y es que nos ha pasado de todo. Pero como a todos, ¿no? Con la pandemia de por medio, además

Es evidente que con una pandemia de por medio, el parón no es algo buscado, pero, ¿cómo os ha afectado esto: ha habido falta de ganas o de inspiración para hacer nuevos temas en algún momento?

Rubén: En realidad nos pilló justo después de los conciertos hicimos en el BEC y en el Navarra Arena con Marea en diciembre de 2019. Ya nos quedaba nada más que cerrar gira en Logroño.

David: Que aunque no se pudo, luego hicimos seis conciertos que fueron a beneficio de los sanitarios de La Rioja y ahí paramos.

Rubén: Sí, aunque suspendimos luego tuvimos la oportunidad de hacer seis noches en una salita pequeña también para reivindicar el apoyo que sentimos por parte de las salas de concierto que siguen programando conciertos. Hablábamos antes con Óscar (El Dromedario Records) que creo que fuimos la única banda en España que organizó conciertos en ese momento de pandemia, que era durísimo.

Y a lo que decías de la inspiración, nosotros la verdad es que no pensamos mucho en eso. Vamos dejándonos llevar, haciendo las cosas poco a poco. Si nos ha costado este tiempo es porque lo necesitábamos para estar en el momento en que estamos ahora y poder presentar este disco en el momento en el que ha llegado, que nos parece perfecto.

¿Cómo anticiparíais lo que va a encontrar la gente en Nada es tan urgente?

David: Pues es una evolución de los dos discos anteriores. Nosotros empezamos haciendo música con un tono un poco más latino, mezclando mucho guitarra española con guitarra eléctrica. Este disco tiene un sonido mucho más rockero, mucho más crudo. Es un poco una mezcla de todas las vivencias de nuestra última parte, de la gira del segundo disco y, sobre todo, hemos encontrado un sitio en el que los cuatro miembros de la banda nos sentimos muy cómodos.

Quizá sea más rockero, pero sigue siendo muy ecléctico, con canciones muy diferentes. Hay alguna más acústica, como la que cierra el disco “La tristeza de las cinco”, en la que colabora Kutxi Romero; Hay otra en la que colabora la orquesta del conservatorio y le aporta ese toque más clásico, seguimos manteniendo canciones en sol abierto, que suenan más a los Rolling Stones.

¿Creéis entonces que el sonido que ha resultado es también el resultado de madurar, de progresar como grupo?

Rubén: Yo creo que sí. Además, creo que lo bonito de las bandas que nos tomamos nuestro tiempo para hacer las cosas bien es que hay un paso del tiempo que te permite estar en un sitio diferente y poder mostrar algo diferente, lo que eres en ese momento. Este disco, aunque habla mucho de la muerte, es un canto a la vida, una manera de reivindicar que hoy estamos aquí y que hay un camino que hemos tenido que recorrer para llegar donde estamos.

Sobre esto que comentas de que el disco habla mucho de la muerte, hace un par de días adelantabais el tracklist y, a priori, leyendo solo los títulos de los temas, parece que el tema de la muerte lo empapa todo, pero una vez lo escuchas te das cuenta de que cada canción tiene su propio universo…

David: Sí, es cierto lo que dices que cada canción es un universo propio, pero el mensaje que queremos transmitir está en todas ellas: esa sensación de que vivimos en un mundo demasiado inmediato y que vivimos todo demasiado de prisa. Queríamos darle a eso un poco de poso. ¿Has visto la portada, que sale un mundo como apocalíptico?

Sí, el globo de fondo, las grietas en la casa, sí.

David: Pues ese globo representa también otra manera de viajar que queríamos reivindicar: viajar despacio, disfrutando del paisaje, como hacíamos antes cuando no teníamos TikTok, ni WhatsApp, ni tanta ansia por saber todo deprisa y de olvidarlo también de la misma forma.

Esta manera acelerada de vivir afecta también muy directamente a la música y a la manera de hacerla, porque ahora mucha gente no para a regalarse música. ¿No os parece osado mantener el formato LP?

Rubén: ¿Sabes lo que pasa? Que nuestro productor, que es Kolibrí Díaz siempre nos dice que le resulta muy difícil mezclarnos porque aunque hay un hilo conductor cada canción es un reto. Tenemos, como decía antes David, un tema solo con guitarras acústicas que está grabado sin claqueta, tenemos temas grabados en sol abierto,  dos temas que son como dos videoclips unidos. Entonces si tuviésemos que elegir un single que represente a la banda nos resultaría realmente complejo. Aparte, para nosotros hacer un disco es poner en valor un periodo de lo que pensamos, lo que sentimos, y cómo lo sentimos en esa última época, por eso seguimos reivindicando el LP. Que no se nos olvide que después de toda la purpurina de la promo, los singles, los videoclips, las redes, el salir guapo en las fotos, nos queda lo más bonito, que es compartirlo en forma de conciertos. Y para hacer un concierto, evidentemente, necesitas tener canciones.

Ahora que mencionas los conciertos, algo que llama la atención es que es un disco muy de directo.

David: Mucha de la culpa de esto es de Kolibrí Díaz [Risas] Seguimos confiando en él, hemos hecho todos los discos con él y ha sido un curro de la hostia: Guitarras, amplis… Cada canción es una aventura técnicamente hablando.

Rubén: Y con la visión que te da una persona que sabe tanto de arreglos, de sonido. Hemos hecho una producción a un nivel, que… ¡Uff! Hemos probado, no sé, quince guitarras, ocho amplificadores. Hemos re-grabado guitarras enteras porque no nos convencía o creíamos que se podía mejorar. Hemos hecho un trabajo a nivel de sonido que está cuidado al máximo. Hay un trabajo de orfebre ahí.

¿Qué me podéis contar de la presentación? ¿Anunciareis fechas pronto?

David: Pues empezamos ahora con un showcase en Logroño. Hace un montón que no tocamos en casa y queríamos estar también con nuestra gente y agradecerle todo el seguimiento que hemos tenido durante el tiempo en que hemos estado parados. Y a partir de ahí seguiremos con una gira pequeñita y se irán sumando fechas. De momento venimos a Madrid a principios de mayo, hacemos Valencia, Pamplona. Vamos a ir poco a poco. Con el disco anterior hicimos una gira grande y con este queremos ir pasito a pasito, viendo cuál es la repercusión, y disfrutando, sin urgencias. Irá saliendo todo en redes y lo veréis.

O sea, que vais a centraros en una gira de salas.

Rubén: Sí, vamos a ir haciendo de momento producciones pequeñitas y a ver cómo se va desarrollando el disco. La verdad que en cuanto a singles ha tenido un salto y una repercusión muy grande, pero al final, como te decía antes, acaba siendo un poco purpurina. Lo importante, lo que es la realidad de la banda, al final se ve en los conciertos.

Tengo entendido que aunque vuestro primer disco, Turbulencias, es de 2015, es en 2013 cuando la banda se perfila y desde entonces se ha mantenido la misma formación. ¿Qué valoración haríais de estos diez años juntos?

David: Pues antes hablábamos de que quizá el gran éxito de esta banda se mida precisamente en que llevamos diez años juntos y nunca hemos tenido un conflicto a pesar de tener a veces diferentes opiniones. Somos un equipo: trabajamos juntos, nos implicamos igual todos y tenemos las mismas ilusiones. Por eso llevar diez años con personas a quien quieres y con quien tienes el mismo objetivo me parece el primer éxito de la banda. Ya si a eso le sumas el poder hacer las canciones, el tener una discográfica que también son familia, que nos ha apoyado desde el primer día, y conocer sitios, ciudades, salas, y vivir alrededor de tu música… Podemos pedir poco más. Muchos de los sueños o todos los sueños ya están cumplidos.

Rubén: Y yo diría también que a veces, aunque vuelva un poco a lo mismo, medimos el éxito en likes, y poner el éxito en manos de gente que no conoces acaba siendo bastante peligroso. Al final el éxito consiste en hacer lo que uno quiere con la gente que uno quiere. Yo digo siempre que cuando pienso en el niño que tocaba la guitarra desde pequeñito en mi habitación y veo que todavía tengo ilusión por hacer algo más que preocuparme por pagar las facturas o que me bajen la cuota del Wi-Fi de mi casa, pienso que soy un auténtico privilegiado.

Ya para terminar, decidme, ¿en qué punto del viaje está este Vuelo 505? ¿Consideráis que aún estáis despegando, que habéis arrancado…?

David: Esa pregunta es difícil, ¿eh? Mira, nosotros con el primer disco hicimos una gira súper artesanal, con el apoyo de la oficina,  pero al final habiéndonos producido nosotros, y aprendimos cómo funciona una gira de salas, por ejemplo. Con el segundo hemos caído en algunos festivales, hemos sabido lo que es acompañar a Marea en una gira y tocar con ellos en pabellones enormes: En el Príncipe Felipe, Pirineos Sur, el BEC y el Navarra Arena. Y hemos ganado un bagaje y un aprendizaje enorme. Vamos a ver cómo sigue el vuelo. Nuestro primer single se titula “Un billete a cualquier parte”. Viajemos. Veamos dónde nos lleva el viento.

Texto: María Ibáñez

Fotos: Fernando Lezaun (todos los derechos reservados).

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